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La situación en el País
Vasco ha vuelto a encabezar la lista de prioridades políticas
de la clase dirigente española. El avance del Plan Ibarretxe,
la respuesta judicial emprendida por el Gobierno de Aznar, la sucesión
al frente del PNV y el creciente clima de crispación en el Parlamento
vasco hacen prever un 2004 cargado de acontecimientos de relieve. Arzalluz,
líder saliente del nacionalismo vasco, lo anunció muy
gráficamente: "El pueblo vasco ha roto aguas; no sabemos
si es niño o niña, pero viene criatura".
FOTOGRAFÍA:
PRADIP J PHANSE
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