La barcelonesa Alicia de Larrocha llevó el piano español por todo el mundo. Niña prodigio, fue descubierta por Joaquín Turina. De conciertos en la Península, pasó a giras internacionales, sobre todo en América. Su amistad con la soprano Victoria de los Ángeles dio a conocer la canción española en los mejores escenarios internacionales. De una trayectoria muy sólida, Larrocha estuvo muy ligada a la obra de Isaac Albéniz, ganó varios premios Grammy y el Príncipe de Asturias en 1994.