María Socorro Tellado, nombre de DNI de Corín Tellado, advirtió que ella sólo dejaría de escribir cuando se le cayera la cabeza sobre la máquina. Y cumplió. Una semana antes de morir, terminó su última novela romántica, una más a su lista de 4.000 editadas. Su estilo sin pretensiones, pero eficaz e intuitivo, "hizo leer a gente que jamás lo hubiera hecho", como afirmó Vargas Llosa.