De nuevo la muerte súbita golpeó al fútbol. Esta vez no fue sobre el césped, sino en la habitación de un hotel. Dani Jarque, defensa del Espanyol, se encontraba hablando con su novia embarazada desde Florencia, adonde había ido para jugar un partido de pretemporada, cuando un ataque al corazón le fulminó. Perico de cuna, hacía un mes había sido elegido capitán del Espanyol.