En la segunda mitad de los 70, millones de niñas en el mundo quisieron ser como Farrah Fawcett. Rubia, sonriente, sex simbol, esta microbióloga de formación fue la gran protagonista de la serie Los Ángeles de Charlie. Luego quiso pasar de la "televisión de tetas y culo", como definían los críticos este tipo de series, al lado serio de la profesión. Le costó, pero finalmente consiguió seducir (no sólo por su cuerpo) a los más escépticos y llegó a ser candidata a un Globo de Oro con la película Extremities.