¿Quién no recuerda una película con José Luis López Vázquez? Un señor de apellidos corrientes y aspecto típico: bajito, calvo y con bigote, fue uno de los mayores actores del cine español. Criado, como él confesó, "en una indigencia espantosa", probó como figurinista antes de despertar a la interpretación. Autodidacto, fue muy popular y querido, tuvo además el reconocimiento de la crítica, sobre todo cuando ésta descubrió que su talento era también enorme en la tragedia. Su compañero Álvaro de Luna lo definió como "un actor de tripas pero con una precisión sorprendente". Inolvidable en El pisito, Plácido, La gran familia, La cabina…