El coreógrafo y bailarín estadounidense Merce Cunningham influyó de manera capital en la danza y ballet contemporáneos. Nacido en Washington, Cunningham dejó escrito que su pasión por bailar era como "un instantáneo y agradable acto de vida", una máxima en su vida y su arte. Su monumental obra, influyente en varias generaciones de bailarines y coreógrafos, la componen más de 200 títulos. Su fallecimiento junto al de Pina Bausch deja vacía, huérfana, la danza.