Consejero de don Juan Carlos, el general Sabino Fernández Campo fue primero secretario general y después jefe de la Casa del Rey en los momentos más difíciles para el monarca. Tuvo un papel decisivo en la Transición, sobre todo en la intentona golpista del 23 de febrero de 1981. Tras su destitución, se mantuvo leal y discreto, como siempre, una lealtad que, dijo, consistía en decir la verdad al superior aunque le moleste, siempre por el bien de la institución.