Al ex secretario general del Partido Popular en Valencia no le quedó otra salida (gustosa) en la vida que la política: su hermano mayor, ministro de Aznar; su madre, concejal de Castellón; y su padre, delegado de Hacienda en Castellón. A finales de los 90, se convirtió en el diputado autonómico más joven. Luego llegó la política turbia (caso Gürtel) y el partido nacional decidió que él fuera la única víctima política valenciana de una trama con muchos implicados en las altas esferas.