Treinta años después, el País Vasco no está gobernado por los nacionalistas. Todo un hito en la democracia española. PSE y PP hicieron buena la mayoría constitucionalista surgida de las elecciones del 1 de marzo y firmaron un pacto que volteó el escenario político. Para cerrar el cambio, el ex lehendakari, Juan José Ibarretxe, dimitió tras su derrota en las urnas. El periodista de EL PAÍS en Euskadi, José Luis Barbería, analiza la trascendencia de este vuelco y los primeros pasos dados por Patxi López.