Por Rocío García
Desde niña ha sabido buscarse la vida. La pequeña de una familia de nueve hermanos vendía a los 15 años llaveros para pagarse sus vacaciones. Aprendió idiomas, conoció el mundo, creció su curiosidad. A sus 40 años, esta actriz y realizadora asegura que ha aprendido a canalizar su pasión y sus necesidades y que ha encontrado el equilibrio perfecto. "El gran triunfo de mi vida es tener tiempo para estar con mis dos hijos, de cuatro y seis años. Me siento la mujer más realizada del mundo". Le escandaliza el consumismo atroz. "Estoy indagando en la evolución de la familia en los últimos 50 años, y creo que antes la gente necesitaba menos cosas para vivir. Ahora todo el mundo tiene que tener un piso, una casa en la playa y tira una televisión que funciona para cambiarla por otra de plasma.". Directora de tres filmes, a Mañá parece no afectarle la crisis. "Es verdad que se nota a la gente con miedo, pero como el cine español vive una crisis permanente ya estamos acostumbrados. Somos unos supervivientes y estoy segura de que saldremos adelante". Tiene listos otros dos títulos para estrenar: Ni Dios, ni patrón, ni marido, una coproducción con Argentina sobre la lucha de las mujeres anarquistas argentinas, y La vida empieza hoy, una comedia sobre el sexo en la tercera edad. Acaba de rodar en Francia una serie para televisión sobre Jorge Semprún, en la que interpreta a la madre del escritor español. "Escribir y dirigir me ha dado una libertad muy grande. Ya no tengo que esperar a que me llamen. Y al no depender mi vida de ello, consigo trabajar con menos presión y disfrutar más".
Fotografía de Leila Méndez
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