Por Guillermo Abril
Xiuwei Ye (María en España) pronuncia un viejo refrán que memorizó de niña en China: "Cuando el cielo esté despejado y puedas ver el sol, prepárate para la lluvia". La señora Ye pronostica que sus compatriotas sufrirán la crisis menos que los españoles: "La mayoría ha ahorrado en los años buenos, mientras observaban a lo lejos las nubes".
María atiende su negocio de venta al por mayor de confección en el corazón de Madrid. Carteles de "liquidación" anuncian precios de ganga. Entra media docena de clientes en la mañana de un jueves. Solo uno de ellos se lleva algo, poca cosa. Xiuwei recuerda que entre 1998 y 2004 acudían compradores de toda España, incluso de Ceuta y Portugal. No es su primera crisis. La señora Ye, casada y con dos hijos, sufrió la de los 90 al poco de llegar a España. El restaurante de la familia, el típico chino en Barcelona, se fue a pique y decidieron mudarse a Madrid para apostar por un nuevo modelo de negocio: el Todo a cien. Remontaron y con los ahorros se sumaron a la fiebre china de la venta mayorista. Hoy la fiesta se ha acabado y hay que buscar nuevos nichos. "Va a ser difícil. Ni siquiera China está a salvo de la crisis".
Fotografía de Javier Morán
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