Por Gabriela Cañas
Esta economista nacida en Huesca ocupa desde el año pasado la Secretaría General de Industria; desde entonces, la crisis llena todos los espacios de su labor profesional. Así que Teresa Santero recibe cada día las protestas y reclamaciones de empresarios y sectores enteros que ven que el modelo sobre el que han trabajado se derrumba.
A Teresa Santero le han congelado el sueldo y su puesto, dice, "está más en duda y sometido a mayor escrutinio que nunca". Asegura que el nivel de exigencia que se percibe desde el Gobierno es brutal y que el día a día es frustrante. "No podemos resolver las cosas de forma inmediata. Antes, disponíamos de todos los recursos para ayudar a un sector o a una empresa. Ahora hay tantos sectores con problemas que tenemos que recurrir a soluciones horizontales". Como experta, recuerda una verdad incuestionable: "Todas las crisis acaban". Pero ¿cómo salir sin pagar un precio muy alto? "Hay que sanear, reflotar y recapitalizar. Si sobreviven los buenos, el problema está resuelto". Sabe que suena mal, pero insiste en que en las crisis "se pierde grasa", porque son el resultado de errores cometidos durante años y hay que saber rectificar.
Fotografía de Caterina Barjau
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