Al
dirigirme a todos los españoles, con brevedad y concisión, en
las circunstancias extraordinarias que en estos momentos estamos
viviendo, pido a todos la mayor serenidad y confianza y les hago
saber que he cursado a los capitanes generales de las regiones
militares, zonas marítimas y regiones aéreas la orden siguiente:
Ante la situación creada por los sucesos desarrollados en el palacio
del Congreso, y para evitar cualquier posible confusión, confirmo
que he ordenado a las autoridades civiles y a la Junta de Jefes
de Estado Mayor que tomen todas las medidas necesarias para mantener
el orden constitucional dentro de la legalidad vigente.
Cualquier medida de carácter militar que, en su caso, hubiera
de tomarse, deberá contar con la aprobación de la Junta de Jefes
de Estado Mayor.
La Corona, símbolo de la permanencia y unidad de la Patria, no
puede tolerar en forma alguna acciones o actitudes de personas
que pretendan interrumpir por la fuerza el proceso democrático
que la Constitución votada por el pueblo español determinó en
su día a través de referéndum".