|
El net.art ha desarrollado su propio lenguaje y empieza
a crear varios dispositivos críticos autónomos. Su amplia
y articulada presencia ya no puede ser considerada anedóctica
por la institución Arte. Tras el reconocimiento público a
finales del año anterior, con la inclusión de varios proyectos
en la Documenta
X de Kassel, el net.art se convierte en objeto de interés
por parte de importantes museos. Los comisarios más proyectados
hacia lo contemporáneo lo incluyen en sus selecciones y conciben
las primeras exposiciones on line.
Precisamente para que no se pierda la memoria de los momento
cruciales de la breve historia del net.art, Vuk Cosic, quien
había copiado la página de Documenta X antes de que fuese
definitivamente suprimida, la incluye en su homepage.
De este modo, el cambio de URL es suficiente para convertir
un sitio informativo y documental en una obra de arte.
Tras presentar en Documenta Without
Addresses, Joachim Blank y Karl Heinz Jeron rentabilizan
la idea del reciclaje de sitios en Dump
your trash, donde se brinda al usuario la posibilidad
de reciclar su vieja página, convirtiéndola en una obra de
arte. Tan sólo tiene que enviar la URL y aceptar pagar 1.500
dólares y recibirá en su domicilio un bajorrelieve en mármol,
en el cual han sido grabados un trozo de texto, una imagen
y la dirección de la web. La idea de que, en nuestra
sociedad, la abundancia de información tan sólo es equiparable
a su ausencia de contenido, es compartida también por Mark
Napier quien crea Digital
Landfill un vertedero on line, donde el visitante
puede deshacerse de todos los desperdicios digitales que ya
no necesita (e-mails, datos obsoletos, viejos sitios),
contribuyendo a "la creación de abono virtual para fertilizar
el terreno de las ideas". Luego puede visualizar los desechos
por bloques, inspirarse en ellos para sus obras y utilizar
los que necesita.
Pasa a la página 2 de 1998
|