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EE UU SUFRE EL PEOR ATAQUE DE SU HISTORIA | 11 DE SEPTIEMBRE
EE UU queda paralizado y en máxima alerta militar tras los atentados

Una fragata de EE UU zarpa de una base de Malta
La fragata USS Nicholas abandonó ayer Malta, dos días antes de lo que tenía previsto, debido a los atentado de EE UU (REUTERS).

Portaaviones de la Flota del Atlántico fueron enviados ayer a Washington y Nueva York para dar cobertura aérea a los efectivos movilizados en tierra para proteger los dos principales centros político y financiero del mundo. Las fuerzas armadas fueron colocadas en estado de máxima alerta en todo el país al tiempo que se reforzaba la seguridad en laboratorios nucleares y los que trabajan con guerra química y bacteriológica. Las fronteras con Canadá y México, cerraron temporalmente. Una vez reforzada la vigilancia en los puntos fronterizos, EE UU reabrió sus confines.

Psicosis de guerra nuclear

La policía suspendió los permisos en todo el país, en algunos casos, como la ciudad de Los Ángeles, movilizando unidades antiterroristas. Hasta nueva orden, quedaron cancelados todos los encuentros deportivos y se procedió a evacuar todos los puntos turísticos que ya habían abierto a esas horas, como Disney World en Florida o el Arco de St. Louis.

Centros comerciales y universidades, cualquier lugar de concentración masiva, fueron cerrados a los largo y ancho del país, que se colocó de inmediato en estado psicológico de guerra.

La alarma fue casi automática en todo Estados Unidos. En el John Hancok, uno de las torres más emblemáticas de Chicago, quienes acudían a trabajar a las 9 de la mañana, una hora después del ataque a las Torres Gemelas, ya no pudieron entrar en el edificio y sólo pudieron ver cómo eran evacuados con urgencia los que habían entrado antes, mientras por los altavoces se anunciaba que era por orden del Departamento de Estado y el Pentágono. Todos los edificios representativos en todo el país fueron clausurados.

Millones de personas fueron evacuadas en todo el país y enviadas a casa. A media manaña, el centro de Chicago, la tercera ciudad de Estados Unidos, estaba desierto. Inconcebible pandemonium. El país adoptó las medidas previstas para caso de ataque nuclear.

En las casas, todas las televisiones estaban puestas buscando noticias Las comunicaciones telefónicas quedaron cortadas o saturadas con el noreste de Estados Unidos y era imposible comunicar con teléfonos móviles. Entre las informaciones sobre lo que se iba sabiendo, las televisiones transmitieron mensajes de las autoridades civiles locales en las que se pedía a los ciudadanos que mantuvieran la calma y se quedaran en sus casas. Todos los medios de transporte de larga distancia por tierra, mar y aire fueron suspendidos. Puentes y túneles fueron colocados bajo custodia. El país quedó físicamente paralizado.

El correo electrónico, medio de comunicación entre particulares

Mientras los medios informativos norteamericanos en Internet sufrían bloqueos por acumulación de visitas, Internet suplió el colapso de una red telefónica saturada. El correo electrónico y la mensajería instantánea fueron en muchos momentos la principal ventana estable para comunicarse con familiares o amigos de Nueva York y Washington. Internet aguantó. Empresas radicadas en las torres gemelas colocaron en su web información. El hotel Marriott comunicó en la web el desalojo de sus 800 habitaciones. La organización Internethealthreport, que controla el estado de la red minuto a minuto, sólo detectó problemas críticos en nodos de Nueva York y Filadelfia. Eso sí, las ediciones digitales de los principales medios de información norteamericanos estaban saturadas de visitas y renovaban tardíamente los datos.

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