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Ruta
Quetzal se creó por sugerencia de S. M. el Rey de España
en 1979. En una primera fase, que abarca desde su creación
hasta 1992, estas expediciones culturales, conocidas
como Aventura 92 cumplían un objetivo primordial: preparar
la celebración del V Centenario del descubrimiento de
América. Una vez cumplida la celebración, el programa
pasó a depender desde entonces y hasta la fecha del
Ministerio de Asuntos Exteriores, a través de la secretaría
de Estado de Cooperación y para Iberoamérica.
En sus quince ediciones, la expedición
ha seguido siempre recorridos históricos tras las huellas
de personajes cruciales en la historia de la comunidad
iberoamericana.
El objetivo de este proyecto se centra en la consolidación
de los cimientos de la comunidad Iberoamericana de naciones
entre todos los hispanos, incluidos Brasil y Portugal.
Ruta Quetzal es un programa iniciático, ilustrado y
científico en el que se mezclan dos ingredientes básicos:
la cultura y la aventura. Más de 8.000 jóvenes
de entre 15 y 16 años ya han tenido la oportunidad de
descubrir las dimensiones humanas, geográficas e históricas
de otras culturas tan diferentes a las suyas como puedan
ser las viejas civilizaciones mediterráneas o las culturas
precolombinas, muy distantes en el espacio y en la concepción
de la vida, pero al mismo tiempo fusionadas en un fructífero
mestizaje que todavía hoy conforma decisivamente nuestro
mundo.
Pero sobre todo, lo que pretende
ser este viaje es una experiencia formativa única en
la que jóvenes participantes, que proceden de 43 países,
no sólo amplían sus conocimientos a través de las más
diversas disciplinas académicas, sino también un valioso
instrumento para sensibilizar a la juventud en la protección
de medio ambiente, el desarrollo del espíritu de cooperación
internacional entre todos los países, animándoles a
observar con atención los países que se visitan, con
el fin de crear una nueva y más real escala de valores,
que va más allá de la riqueza y la pobreza. Esta observación
de culturas distintas permitirá a los jóvenes expedicionarios
comprobar cómo otros pueblos son felices a pesar de
no tener muchos bienes materiales. A través del viaje
los jóvenes tendrán la oportunidad de profundizar en
cada una de las formas de vida y costumbres de otros
pueblos.
Los 300 jóvenes que participan
en la Ruta Quetzal, patrocinada por el BBVA, son seleccionados
entre los mejores estudiantes de Iberoamérica por los
ministerios de Educación de cada país. En el caso de
los jóvenes españoles, deben presentar un trabajo histórico,
literario (en prosa o verso), plástico (pintura, escultura)
o musical. Un jurado designado por la Universidad Complutense
de Madrid, seleccionará los 150 mejores trabajos presentados,
según un cupo asignado a cada Comunidad Autónoma.
El programa académico de estudios
que se imparte en las expediciones está coordinado por
la Universidad Complutense de Madrid en colaboración
con las diferentes universidades de los países iberoamericanos
invitados en cada ocasión. El programa de actividades
deportivas está auspiciado por el Consejo Superior de
Deportes. La Fábrica Nacional de Moneda y Timbre de
España colabora con Ruta Quetzal desde 1990 en la fabricación
de monedas conmemorativas. Desde esa fecha, la expedición
es un programa cultural declarado por la UNESCO de "interés
universal".
El viaje, que tiene una duración
de unos 60 días, se divide en dos partes: una de ellas
se desarrolla en tierras españolas y la segunda etapa
discurre por uno o varios países iberoamericanos.
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El Quetzal es un pájaro tropical
de extraordinaria belleza y en peligro de extinción
que habita en las húmedas selvas montañosas de Centroamérica.
En la civilización maya era el símbolo de la libertad,
y además de servir de adorno en los tocados de los altos
dignatarios de las dinastías mayas, su plumaje era tan
apreciado que se utilizaba como moneda. Los españoles
de Nueva España de la época colonial le llamaban "Ave
Rica". Su captura estaba castigada con la muerte entre
los aztecas y mayas. Su nombre científico es Pharomacrus
Mociño. Este nombre tiene su origen en el botánico y
ornitólogo José Mociño (criollo mexicano, hijo de gallegos),
miembro de la expedición científica a Nueva España en
el año 1797. Esta mítica y legendaria ave es desde hace
cuatro años, el estandarte y símbolo de un importante
programa cultural: La Ruta Quetzal.
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