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LA ENFERMEDAD DE CREUTZFELDT-JAKOB
La variante humana de la Encepalopatía Espongiforme Bovina se ha cobrado más de 90 vidas
En 1995, diez años después de que se detectara el primer caso de una res enferma de encepalopatía espongiforme bovina en el Reino Unido, se tuvo noticia de la primera víctima humana de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ). La joven de 19 años Stephen Churchill había muerto a causa de la variante humana del mal de las 'vacas locas'. Era el principio de una nueva enfermedad que hasta el momento se ha cobrado 90 vidas en el Reino Unido y tres en Francia.
Ese mismo año, la revista The Lancet contabilizó tres nuevos casos en ganaderos que desde 1990 habían padecido esta enfermedad. En octubre se detectaron dos nuevos casos de ECJ en el país y murieron otros dos jóvenes de 16 y 18 años.
En diciembre de 1995 se habían localizado en el Reino Unido 155.000 casos de vacas enfermas y 55 de personas afectadas por la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob.
En 1996, el secretario de Sanidad del Gobierno británico confirmó ante el Parlamento que los diez casos conocidos de muerte por ECJ estaban relacionados con el consumo de carne de vacuno contaminada con el mal.
Ante la desconfianza del consumidor, el Sindicato Nacional de Ganaderos del Reino Unido propuso sacrificar las vacas más viejas: entre 1,5 y 4 millones de reses. Ese año acabó con 14 víctimas mortales en el Reino Unido.
Hasta octubre de 2000 los fallecidos en el país tenían entre 14 y 55 años, por lo que los científicos concluyeron que los jóvenes eran más vulnerables a la enfermedad.
Sin embargo, la muerte de un hombre británico de 74 años puso de manifiesto que la epidemia era mayor de lo que se pensaba.
La víctima más joven hasta el momento es Zoe Jeffries, de 14 años, cuya agonía fue vista a través de la televisión.
¿Cómo se produce el contagio?
El mecanismo de contagio no se conoce, pero el consumo de alimentos infectados parece ser la principal vía. Sin embargo, en las víctimas de esta enfermedad se han detectado características genéticas comunes que apuntan a una cierta predisposición natural.
En cuanto al contagio de humano a humano provocado por la donación de órganos, la incidencia en España de ECJ es de 1 por cada millón de habitantes ya que existe un riguroso control para evitar la donación de órganos de personas afectadas. Únicamente quedarían sin controlar las donaciones que hubiera realizado el paciente antes de diagnosticarle la enfermedad. Y si a esto se le une la improbable infección a partir de sangre transfundida, lleva a que el riesgo real sea mínimo.
El reciente diagnóstico en una joven nacida a finales del año 1985, en plena crisis de la BSE, abre la puerta a nuevas formas de infección aún no demostradas, ya que no hay un método estandarizado que permita detectar los priones en fluidos extraídos en vida, como por ejemplo la leche, por lo que el riesgo de contagio por esta vía aún se desconoce.
Signos y síntomas de la enfermedad
en animales y en el hombre
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OVEJAS
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VACAS
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HOMBRE
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FASE PSÍQUICA
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Cambios de comportamiento |
Aprehensión progresiva |
Modificación del comportamiento |
| Cambios de temperamento |
Agresividad |
Modificación de la personalidad |
| Picor que obliga a rascar y frotar |
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Trastornos de la memoria |
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FASE ORGÁNICA
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Pérdida de coordinación |
Descoordinación |
Dolores en las piernas. Postración |
| Pérdida de peso |
Hiperestesia |
Demencia |
| Temblores y convulsiones |
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Diestesia |
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