Millones de ascetas o sadhus de largas melenas enmarañadas, yoguis, santones y familias enteras de peregrinos de toda la India se han dado cita en Allahabad para vivir hoy uno de los rituales hindúes más multitudinarios y festivos: sumergirse en las aguas sucias pero consideradas sagradas del Ganges, punto álgido de la fiesta del Ardh Kumbh, que comenzó el pasado día 3 y durará un mes y medio.