Segunda entrega de imágenes del especial sobre el Año Internacional de la Astronomía
El Sistema Solar está compuesto por una estrella, ocho planetas, cientos de satélites, miles de asteroides y millones de cometas. Estos últimos vienen de las gélidas profundidades del Sistema Solar para visitarnos de cuando en cuando. Al hacerlo, su hielo se convierte en gas y el cometa desarrolla su característica cola. Al alejarse hacia las profundidades del Sistema Solar el cometa sufrió un espeluznante aumento de brillo, lo que no es habitual. Se cree que el cometa pudo chocar fortuitamente con un asteroide o que una bolsa interna de gas del cometa explotó. En ese momento el inadvertido cometa Holmes aumentó su brillo medio millón de veces ya que al fragmentarse expelió una gran cantidad de hielo a su alrededor. Como el hielo refleja muy bien la débil luz solar que recibe el cometa, su brillo aumentó significativamente. A pesar de encontrarse a cientos de millones de kilómetros de la Tierra, los astrónomos aficionados pueden captar con sus telescopios, este tipo de eventos, registrando en sus fotografías el brillante núcleo central y el hielo expelido que hay a su alrededor. La fotografía fue tomada por Alex Mendiolagoitia desde Bonilla (Cuenca) acoplando una cámara réflex digital a un telescopio Meade LX 200 12” a foco primario.