Unas 20.000 personas se han visto obligadas a abandonar el país y refugiarse en Camerún ante los entrentamientos armados entre el Ejército y los rebeldes.
Las calles de la capital han quedado vacías de ciudadanos después de cuatro días de duros combates entre los soldados fieles al presidente Idriss Déby y la insurgencia chadiana. El ruido de los disparos y la artillería ha tomado Yamena.