Más de cuarenta millones de electores en Francia habían sido llamados a las urnas para elegir al sucesor de Jacques Chirac al frente del país. A partir de ahora, Francia abre una nueva era con el relevo generacional.
También en Nantes y Rennes (oeste de Francia), así como en Lyon (sureste), donde hubo incidentes leves, se han producido manifestaciones espontáneas de varios centenares de personas contra Sarkozy.