Los muros del distrito de Madrid están llenas de firmas, una práctica con la que los graffiteros buscan reconocimiento, mientras que las autoridades lo consideran como un acto vandálico.
Uno de los trabajos de Piwi, en los muros de un colegio. En ese muro había antes un graffiti suyo, y se le ocurrió "dedicárselo" a los servicios de limpieza: "Tu borrar, Yo pintar".