FOTOGALERÍA
Infierno a dos metros bajo tierra
Una joven austríaca ha vivido 24 años en el sótano de su propia casa encerrada por su padre, que abusaba de ella
Un zulo de 80 metros cuadrados
Elisabeth Fritzl ha pasado 24 años secuestrada y sufriendo los abusos de su padre. El 28 de agosto de 1984 éste la drogó, la ató y la encerró en el calabozo que había preparado en el sótano de su casa. En un espacio de 80 metros cuadrados ha vivido junto a dos de sus hijos, que presuntamente ha tenido de las relaciones mantenidas con su progenitor.
EFE - 2008-04-28