El atentado del 11 de marzo de 2004 en Madrid, que causó la muerte a 191 personas, tiene ya un culpable: la célula islamista juzgada durante cuatro meses y medio por la matanza. El tribunal ha desmontado las principales teorías de la conspiración, y ha sido concluyente: "Ninguna prueba avala la tesis" de que ETA participó en el atentado.
El presidente del tribunal del 11-M, Javier Gómez Bermúdez, culpa a la célula islamista de los atentados y asegura que "ninguna prueba" implica a ETA.