En los años ochenta fue una revolución y un descubrimiento. Se hizo llamar Martirio y construyó un personaje iconoclasta y divertido que recuperó la copla dándole la vuelta. Ahora celebra sus 25 años de carrera con un disco en directo.
Martirio intentó construir un mensaje moderno y 'glam' interesado por la copla. La apuesta funcionó.