El 9 de julio de 1357, Carlos IV, Rey de Bohemia y futuro soberano del Sacro Imperio Romano Germánico inició en Praga las obras de un puente exactamente a las 5.31, después de haber consultado con los astrólogos y los astrónomos. El símbolo de la capital de la República Checa recibe cada año cuatro millones de turistas.
Una noche mágica, con bailes medievales, trajes de época y cuentacuentos ha precedido a la ceremonia oficial, presidida por el Gran Maestre de la Orden de caballeros de la Cruz, Jiri Kopejsko y el alcalde de Praga, Pavel Bem.