Pese a barajar perfiles de entrenadores más ‘duros’ como el de Jose Mourinho, la directiva del Barcelona se decantó por Pep Guardiola, capitán del equipo azulgrana en la década de los 90’, como sucesor de Frank Rijkaard. Su conocimiento del club, su apuesta por el fútbol ofensivo y el buen trato del balón suponen una línea continuista en la presidencia de Laporta.- ENRIC FONTCUBERTA - 08-05-2008
¿Qué es esto?Compartir:
© Diario EL PAÍS S.L. - Miguel Yuste 40 - 28037 Madrid [España] - Tel. 91 337 8200
© Prisacom S.A. - Ribera del Sena, S/N - Edificio APOT - Madrid [España] - Tel. 91 353 7900