Algunas unidades militares, apoyadas por el Partido Comunista de Indonesia, protagonizaron el 30 de septiembre de 1965 una intentona golpista que se salda con la muerte de seis generales. La respuesta de Suharto, segundo a la izquierda, fue contundente y aplastó durante los meses siguientes toda oposición: cerca de medio millón de personas murieron en la "purga" de comunistas.