El 25 de abril de 1998 se rompía la balsa de residuos de la mina de Aznalcóllar (Sevilla) y provocaba uno de los mayores desastres ecológicos de la historia de España.
A las 3.30 de la madrugada un vecino anónimo informó a la policía que “había oído un fuerte ruido en la zona del río Guadiamar”. Lo había provocado la rotura del muro de contención de la balsa de almacenamiento de residuos de la mina de Aznalcóllar, que explotaba la empresa sueco canadiense Boliden Apirsa.