Asociaciones ecologistas nacionales e internacionales han denunciado las medidas adoptadas por el gobierno español unidas a la falta de medios para paliar la catástrofe.
El petrolero Prestige, con 77.000 toneladas de fuel-oil a bordo, naufragó el 13 de noviembre a 50 km del cabo de Finisterre (Galicia). Tras seis días de agonía, los peores presagios se confirmaron: se partió en dos y acabó por hundirse a 160 km de las islas Cíes, en aguas de responsabilidad portuguesa, tras verter unas 6.000 toneladas de combustible al mar. (AP)