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30 de Enero de 2010
CRISTÓBAL MANUEL | 30-01-2010
Varios ingenieros determinaron tras el terremoto que el edificio no ofrecía seguridad para seguir albergando a sus 80 internos. Sus familiares se hicieron cargo de todos, salvo de ocho, que nadie vino a por ellos ni nadie los reclamó.
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