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Un mundo sin hilos

2 de Septiembre de 2007

Chip vip para la noche catalana

LEILA MÉNDEZ Y JAVIER MORÁN | 02-09-2007

Chip vip para la noche catalana

Baja Beach Club. William y Ana, clientes habituales del local. Un chip en el brazo les permite pasar a la zona vip y pagar sus consumiciones.

A la entrada del exclusivo Baja Beach Club de Barcelona suelen formarse dos colas. Los clientes de una de ellas, la más rápida, esconden un secreto bajo la piel. El portero les acerca al brazo un escáner manual, parecido al que se emplea en supermercados, y bip bip: acceso a la zona vip permitido. La escena se repite en el interior, cuando alguno de estos clientes pide una o varias consumiciones. El camarero vuelve a pasarle un lector por el brazo y, bip bip: todo pagado. El secreto se llama VeriChip y consiste en un diminuto injerto subcutáneo que emite ondas de radio de corto alcance. Basta con acercar el escáner para convertir la información que lleva grabada en el nombre del cliente y su número de cuenta. En Estados Unidos, el sistema ya se emplea con fines médicos, pero el Baja Beach se adelantó al resto del mundo en su uso comercial en humanos. Hasta ahora, 94 personas han prestado su brazo para ganar en la “comodidad†que argumenta Conrad Chase, socio de la discoteca: “Llevar el chip te otorga libertad. Así te dejas la tarjeta en casaâ€.