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La nueva guardia de Madrid

22 de Enero de 2009

Fefe Talavera. 29 años. Creadora de monstruos urbanos.

MATÍAS URIS | 22-01-2009

Esta brasileña hija de mexicanos vivió en Canadá, Austria y Barcelona antes de llegar a Madrid hace cinco meses: "Me enamoré de un francés —el graffitero Remed— y decidimos vivir aquí porque está más abierto al arte urbano que el resto de Europa y Barcelona, donde están borrando los graffitis", cuenta. Empezó a interesarse por el street art al terminar Bellas Artes: "Me parece más satisfactorio enseñar mi arte a todo tipo de gente". El eje central de su obra son los monstruos. Los primeros los hizo en la calle recortando letras de carteles: "Eran enormes masas de letras y era muy laborioso, perdía tiempo de crear". Así que cambió de tercio pintando en la calle con pincel y ahora le da al spray: "Me aburro fácilmente y me gusta investigar las técnicas, quiero seguir experimentando más". Los trabajos que ha expuesto durante dos meses en Subaquatica (Madrid) y Welldone (Barcelona) junto al graffitero Mister están hechos con tinta china o sobre vidrio, con el que construye cajas de luz: "Quería encontrar la manera de jugar con la luz y el dibujo. Pinto el cristal de negro y lo raspo haciendo los monstruos", explica. ¿Qué representan tus monstruos? Todo el sentimiento que tengo. No pienso mucho antes de pintar, es algo instintivo. Si me siento rara, con rabia, dolor, amor, pasión o cosas fuertes, necesito ponerlo en el papel. ¿Por qué en el street art hay tan pocas chicas? Porque se arriesga mucho uno, te ensucias, huyes de la policía y, como la mayoría de los graffiteros son hombres, se escuchan muchas groserías. Algunos son muy machos y no te respetan, pero si demuestras que lo haces por amor y no por moda o porque tu novio pinta, empiezan a respetarte. Hay que demostrarles que tienes cojones. ¿En Madrid se apoya a los artistas urbanos? Sí, aunque todavía hay leyes que no permiten pintar. Si la policía me pilla y me trata como una marginal, me duele. No hago mal a nadie, no lastimo la ciudad y tengo conciencia de lo que hago. A mí no me ha ocurrido, pero sí a amigos. Aquí no me expongo mucho porque soy brasileña y voy con cuidado. ¿A quién admiras del street art? Remed, mi novio, es mi icono, aprendo mucho con él, tiene un simbolismo muy poético. Me gusta 3ttman, El Tono, Nano, Spok. Y en Barcelona, Mister y Debens. Y hay tres chicas que me gustan mucho: Swoon, Maya Hayuk y Raquel Schembri. ¿Tu generación abusa de la tecnología? Con tantas máquinas, esta generación y las próximas corren el peligro de sentir pereza de hacer otras cosas y volverse tontos. El arte urbano es una salida.