300 personas recibían con gritos de "asesinos" y piedras a los detenidos por el asesinato de Mari Luz, que llegaban esta tarde a la Audiencia Provincial de la capital onuvense.
El abuelo de Mari Luz tuvo que ser sujetado por varias personas para que no irrumpiera en la Audiencia Provincial de Huelva, donde se encontraba el presunto asesino de su nieta.