Esta adaptación de la novela de Rudyard Kipling ha emocionado a lo largo de los años a generaciones y generaciones de espectadores. Y seguirá haciéndolo porque son pocos los capaces de desatar ese nudo que se forma en las gargantas cuando se ve a Manuel, el marinero portugués al que da vida Spencer Tracy, desapareciendo entre las aguas del océano. La historia no es otra que un proceso de aprendizaje, el viaje hacia la madurez de un pobre niño rico, Freddie Bartholomew, que cae al mar desde un lujoso transatlántico y es rescatado por un modesto barco de pesca. A bordo del velero el chico dejará atrás definitivamente su caprichosa infancia, se enfrentará cara a cara con la dureza de la vida, y se dará de bruces con la realidad de la muerte. ¿Hay acaso mayor aventura?- ELIO CASTRO - 15-05-2008
¿Qué es esto?Compartir:
© Diario EL PAÍS S.L. - Miguel Yuste 40 - 28037 Madrid [España] - Tel. 91 337 8200
© Prisacom S.A. - Ribera del Sena, S/N - Edificio APOT - Madrid [España] - Tel. 91 353 7900