Las galaxias evolucionan, y lo hacen a base de interaccionar las unas con las otras. Por ejemplo, cuando dos galaxias espirales chocan, el resultado puede ser una galaxia más elíptica gigante. La interacción de dos galaxias puede dar lugar a nuevas regiones de formación estelar -el gas se comprime, y eso estimula la formación de estrellas-, o a que los agujeros negros centrales acaben fusionándose en uno supermasivo.- - 09-09-2007