Reunimos a un buen grupo de madres en el hospital Rey Balduino de Dakar. Posaron orgullosas, guapísimas, con sus mejores galas y su más preciada posesión: sus niñitos. Todos recogidos en el pecho, en la zona más acogedora del cuerpo humano, cerca del corazón de quien les encendió la vida.- ISABEL MUÑOZ - 15-11-2009