Un diente y cuatro puntos en un brazo es lo que le ha costado a un niño de 11 años el ataque de su perro pit bull. El animal se abalanzó sobre el pequeño, que logró salvar la vida haciendo lo mismo que el animal: lo agarró y lo mordio en el cuello. De esta forma ganó tiempo para que su familia consiguiese parar la pelea.- AGENCIA ATLAS - 25-07-2008
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