Stanley Kubrick se apasionó por la figura de Napoleón (en la imagen, 'Napoleón en Fontainebleau' (1846), de Paul Delaroche). Aunque no sabemos cuándo empezó esa pasión, sí sabemos que a partir de 1967 el director neoyorquino comenzó a acumular ideas y miles de documentos para rodar una película sobre el militar francés. El proyecto no llegó a hacerse realidad, pero sí dejó una vasta cantidad de material que la editorial Taschen recupera diez años después de la muerte del cineasta.