Viernes 04-12-2009 18:43
LARA OTERO - Madrid
05-11-2009
Los grupos parlamentarios pactaron la noche del martes una enmienda a los Presupuestos que permite dar 250 millones de euros en créditos participativos a las constructoras adjudicatarias de las obras de reforma y conservación de unos 1.000 kilómetros de las autovías más antiguas, las construidas en los años ochenta y noventa. Es el único cambio en los Presupuestos presentados por el Gobierno en el que se han puesto de acuerdo el PSOE, el PP y Convergència i Unió, según fuentes parlamentarias.
El problema de estos contratos reside en que, después de adjudicados en diciembre de 2007 por 3.241 millones de euros, se vio que las obras de mejora previstas por el Gobierno en los anteproyectos no eran suficientes, de modo que se encargaron otras adicionales. La secretaria general de Infraestructuras, Inmaculada Rodríguez Piñeiro, explica que además de esas situaciones en las carreteras "peores de lo previsto", las constructoras se han encontrado con la dificultad adicional de falta de financiación privada para abordarlas.
Las constructoras adjudicatarias, entre ellas las mayores del país como Ferrovial, FCC, Acciona, ACS, Sacyr, OHL, Isolux y otras de tamaño mediano cifran en casi 1.000 millones de euros (un 30% más de lo previsto) la cantidad que precisan para realizar esas obras adicionales en las autovías A-1, A-2, A-3, A-4 y A-31.
La secretaria general de Infraestructuras declina dar una cifra y se limita a constatar que lo aprobado en el Congreso de los Diputados es conceder 250 millones en créditos participativos con cargo a los Presupuestos de 2010 y "otra cantidad" en 2011. Esta solución de los créditos participativos (en los que no se exigen garantías y que da ciertos derechos al financiador, en este caso el Estado) no se incluyó en los Presupuestos porque el Gobierno pretendía consensuarlo antes, según Rodríguez Piñeiro. Sí se metieron en el proyecto de Presupuestos créditos similares para financiar a las concesionarias los sobrecostes por expropiaciones de las autopistas de peaje.
La enmienda aprobada recoge lo fundamental de las presentadas en ese sentido por CiU y PP, en una transaccional firmada por ambos y por el PSOE. Permite a las constructoras recibir un préstamo por el importe del sobrecoste que suponen las obras de mejora, con un interés que se calcula con una fórmula en la que se tiene en cuenta el tráfico y otras variables, con tres años de carencia. El capital deberá devolverse de una sola vez seis meses antes del fin de la concesión, dentro de unos 17 años.
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