José Luis Rodríguez Zapatero se enfrentará hoy al que será, probablemente, su debate más difícil en el Pleno del Congreso como presidente del Gobierno hasta ahora. Será similar a los realizados sobre el estado de la nación, pero centrado sólo en la economía. Es su debate más difícil porque comparece forzado por todos los partidos, salvo el PSOE, para que se explique ante las dificultades económicas. También porque viene precedida de una avalancha de datos económicos negativos que muestra un panorama más sombrío del admitido por el Gobierno y del previsto por Zapatero antes de las elecciones.
El contexto hace más complicado el debate porque varias encuestas muestran una caída de su popularidad. Ayer mismo la Cadena Ser hizo público un sondeo, según el cual Mariano Rajoy le adelanta por primera vez en popularidad. La imagen de Zapatero se desgasta a medida que la economía supera cada vez más al terrorismo como principal preocupación, según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).
El de hoy será el debate más complicado para Zapatero porque tendrá enfrente a todos los demás partidos de la derecha y la izquierda, tal y como ha ocurrido en todos los debates sobre economía de la legislatura. Desde que asumió el cargo en 2004, nunca se había enfrentado a esa soledad parlamentaria.
Todos los grupos coincidieron ayer en que empezarán por exigir a Zapatero un diagnóstico correcto de la situación; es decir, que abandone el discurso que convierte en tabú la palabra crisis. Varios de ellos explicaron que el Gobierno mantiene una previsión de crecimiento del 2,3% para 2009 en el decreto previo a los Presupuestos, mientras que Zapatero y Pedro Solbes admiten en público que ya este año no llegará al 2%. El único matiz entre los grupos es que CiU le ofrecerá un acuerdo para salir de la crisis. Josep Antoni Duran Lleida hará referencia a que su grupo fue un referente para salir de las crisis en 1993 y en 1996 con Gobiernos del PSOE y del PP, y ahora Zapatero debe aprovecharlo.
Condiciones
CiU es el único grupo que por sí solo garantiza la aprobación de los Presupuestos y su oferta anticipa lo que puede ser ese acuerdo que marcará la legislatura. Su diputado Josep Sánchez Llibre ya anticipó que para ese acuerdo exigirán al Gobierno, para antes de finales de septiembre, un plan anticrisis con medidas a corto y medio plazo.
La portavoz parlamentaria del PP, Soraya Sáenz de Santamaría, instó ayer a Zapatero, a "asumir la realidad", anticipando el discurso de hoy de Rajoy. "Zapatero sufre ya el síndrome de La Moncloa: ha perdido el contacto con la realidad y no es capaz de buscar una salida a la crisis, porque no la asume. Este debate le obligará a bajar de su pedestal", afirmó Gaspar Llamazares (IU), que exigió al presidente medidas contra la crisis pero "no medidas antisociales, como privatizar aeropuertos y subir la tarifa de la luz". "Este Gobierno está ensimismado, no es fiable", concluyó Llamazares, informa Vera Gutiérrez Calvo.