Ni Javier Bardem, ni Antonio Banderas. Quien triunfa es Miguel Ángel Silvestre. Ayer al mediodía, 'El duque', de la serie Sin tetas no hay paraíso, congregó a más de medio centenar de adolescentes -y otros tantos periodistas- en la puerta del hotel María Cristina. Rodeado de chicas que gritaban su nombre, Silvestre -que participó anoche en la gala de inauguración del Zinemaldia- estuvo 15 minutos atendiendo a las fans y dejándose retratar por todo tipo de cámaras digitales y móviles. Ya en el certamen de Málaga sufrió el fenómeno fan: tuvo que huir de un restaurante cuando la gente rompió los cierres metálicos de las puertas. Es la magia de la tele.