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El viajero

Sábado, 11 de febrero de 2012
Rutas de fin de semana
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Arquitectura milenaria en León

El municipio de Balboa, en Los Ancares, comarca fronteriza con la vecina Galicia, conserva un autóctono ejemplo de arquitectura prerromana, las Pallozas, hoy usadas como lugar de reunión por las gentes de esta región de enorme riqueza natural y paisajística.

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Pallozas de Borbia, en los Ancares de León. (Genín Andrade)

En tiempos prerromanos, las Pallozas ya servían como refugio y vivienda de los agricultores que moraban la comarca de Los Ancares, sierra fronteriza entre León y Lugo. Estas construcciones autóctonas se adaptaban a la difícil climatología de esta zona, que todavía hoy atesora y conserva una gran riqueza natural y paisajística. Los pueblos del municpio de Balboa, conservan hoy perfectamente esta muestra de arquitectura autóctona, que se edificaba a base de madera ensamblada y fijada con cuñas, cubierta después con un techo de paja de centeno, atado a ripias de roble con cuerdas (vincayos) hechas también de paja de centeno retorcida. Albergaban en su interior a la familia y el ganado, y aguantaban perfectamente el frío y la lluvia invernales de esta región, pero también servían como resguardo cuando apretaba el calor.

Para conocer estas milenarias construcciones, y disfrutar también del resto de atractivos artísticos históricos de esta comarca, se pueden realizar rutas entre diversos pueblos del municipio, e incluso una circular que los une todos. Quintela, Villafeile, Balboa, con la iglesia de Santa Marina (siglo XVI), muestra del renacimiento en El Bierzo, y el castillo que data del siglo XIV y conserva parte de la torre del homenaje y algún resto de sus muros, Cantejeira referente en cuanto a pallozas (una de ellas destinada a un restaurante), Chan de Villar, Castañoso, Parajes, cuya ermita del Santo Ángel de la Guarda alberga una imagen del demonio, Villanueva, pueblo que conserva una gran muestra de la arquitectura rural, Villariños y Valverde.

Todos ellos se enmarcan en un entorno de enorme riqueza natural, gracias al esplendor de flora de sus bosques de castaños y árboles frutales, algunos de ellos convertidos también en monumentos naturales, como el tejo de Lamagrande y el de Castañoso. El verde que caracteriza la región, y sus ríos de aguas limpias, además de un evidente atractivo paisajístico para la retina, animan a la práctica de deportes como la pesca, el senderismo o la bici de montaña, así como la caza, pues en esta zona se enmarca una Reserva nacional con ciervos, rebecos, corzos…

Entre la gastronomía propia de esta comarca, destacan los productos de la matanza (botillo, chorizo, jamón,...), y los clásicos de la comida tradicional, como son potajes de berza o de gallina, cocidos de garbanzos con chorizo, tocino y carne de lacón, judías verdes, las sopas de ajo o el pulpo a la feira.

Dónde dormir: Hotel Ancares (987563771) en Balboa, Casa rural La Casa de Lamas (987684060) en Cantejeira, y Casa rural La Nogal (987568525) en Villariños

 

Dinosaurios en las Tierras Altas de Soria

Escaparse a la provincia de Soria para ver una réplica de un dinosaurio es sólo una buena excusa para conocer esta zona de Castilla y León.

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El Brachiosaurus fue colocada por la Diputación de Soria para potenciar la visita a la zona.

Nuestra “excusa” se llama Barquiosaurio, está colocado sobre un cerro en la localidad de Villar del Río y forma parte de la señalización de la Ruta de las Icnitas, que en latín quiere decir huellas fosilizadas. Completan este curioso camino, al norte de la provincia de Soria, reproducciones del Triceratops en Bretún, del Iguanodon de Ventosa de San Pedro o del Parasaurolophus en Garray. Podremos completar nuestro fin de semana jurásico, acercándonos al Yacimiento de Fuentelsalvo, unos de los 14 existentes en la zona, donde hay marcas de Terápodos. Además, en el aula paleontológica de la localidad podremos conocer más del origen y la historia de estos animales y disfrutar de una amplia exposición sobre el tema. Más información en /www.sorianitelaimaginas.com. Para pasar la noche una opción puede ser la casa rural Alto de Ayedo, en Villar del Río (Teléfono: 657 323 095). Y si queremos recuperar fuerzas podemos hacerlo sin salir de esta localidad en El Molino o La Huella (Teléfonos: 975185226 y 608901309).

 

Curarse en salud

Acercarnos a Castilla y León para desconectar y disfrutar de algunos de sus balnearios es una de las múltiples y sugerentes formas de ocio que ofrece la región.

Aunque la oferta es amplia, nuestra selección se centra en tres espacios que desde Medina del Campo, en Valladolid; Villa de Olmedo, también en Valladolid; y Valdelateja, en Burgos, nos ayudarán a desconectar del mundanal ruido.

Balneario de Valdelateja. Está situado en el Valle de Sedano, en la provincia de Burgos, y entre sus tratamientos podemos elegir unos baños de burbujas, de sedimentos, una ducha subacuática, el chorro a presión o multitud de masajes. Además, los espectaculares paisajes del Valle que lo rodea y el importante conjunto de arte románico de la comarca completarán nuestro fin de semana. Información y reservas: 947 15 02 20.

Villa de Olmedo. En este hotel-balneario destacan dos espacios originales: el claustro termal y el patio mudéjar. En ambos podremos disfrutar de sus aguas mineromedicinales. La oferta se completa con un amplio abanico de tratamientos estéticos.Más información en www.balneariovilladeolmedo.com. En los alrededores podemos disfrutar de los edificios y paisajes del área turística del Caballero.

Hotel Palacio de las Salinas. En este edificio, construido en 1912 por los arquitectos del Palacio de la Magdalena de Santander, podremos disfrutar de una amplia oferta de servicios termales, terapéuticos o estéticos o pasear por sus 80.000 metros cuadrados de jardines. Más información en: www.palaciodelassalinas.es. Si además queremos recorrer los alrededores no podemos perdernos la ruta del vino blanco y las cercanas poblaciones de Serrada, La Seca, Pozaldez, o Nava del Rey, núcleos de gran atractivo para el turismo enológico.

 

La ciudad del románico

Pasar un fin de semana en Zamora sorprenderá agradablemente al viajero. La denominada ciudad del románico esconde paisajes y edificios que merece la pena recorrer.

Aunque es difícil verlo todo en dos días, en la primera jornada es imprescindible un paseo por el casco antiguo, en el que podremos ver una veintena de iglesias románicas. La Catedral, que data del siglo XII, es el más representativo de los monumentos zamoranos. Junto a ella se levanta la Iglesia de San Claudio de Olivares, también del siglo XII. Otro lugar recomendado es la pequeña Ermita de Santiago el Viejo, o “Santiago de los Caballeros”, porque se dice que aquí fue armado caballero el Cid Campeador.

En el casco medieval, situados a uno y otro lado del eje que entonces dividía la ciudad —la actual Rúa— se localiza la parte sustancial del conjunto histórico-artístico, como la Iglesia de San Isidoro, la de San Pedro y San Ildefonso, la Iglesia de la Magdalena, Santa María la Nueva, el antiguo Hospital de la Encarnación, del siglo XVII, la actual sede de la Diputación Provincial, y la casa-palacio de los Condes de Alba y Aliste, transformada hoy en Parador Nacional. Para la segunda jornada, y después de un primer día más intenso, puede estar bien disfrutar de los miradores sobre el Duero o recorrer los paseos aledaños. Para alojarnos es muy recomendable el mencionado Parador de Condes de Alba y Aliste (Teléfono: 980 51 44 97). Y para reponer fuerzas algunos restaurantes como El Rincón de Antonio (Teléfono: 980 53 53 70) o Serafín (Teléfono: 980 53 14 22).

 

Entre setas

Otra de las opciones para pasar un fin de semana diferente en Castilla y León es hacerlo recogiendo setas, una actividad en la que se aúnan el ejercicio en plena naturaleza con la gastronomía.

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Las aromáticas setas perrochico.

Muchas zonas de la región pueden ofrecernos el disfrute de la micología. Y en cada una se ofrecen diversas opciones que podrán completar nuestro viaje recolector con actividades “extra”. Para ponernos en marcha necesitaremos, por un lado, una cesta, una navaja, un cepillo, un chubasquero y unas botas adecuadas. Por otro, además de unas buenas dosis de agudeza visual y atención, una brújula y algunos mapas de la zona que hayamos elegido recorrer. De todas formas es recomendable, sobre todo si es nuestra primera incursión en este curioso mundo, dejarse guiar por expertos y contar con la máxima información posible sobre la zona que vamos a recorrer, así como de las especies tóxicas, las pautas de recolección, etcétera.

En Castilla y León, esto no resultará difícil, porque, tal y como sucede en otras regiones de la Península, la abundancia de hongos comestibles y el creciente interés por esta actividad ha llevado al desarrollo de una amplia oferta turística especializada. Por toda la comunidad existen centros que ofrecen información sobre sendas seteras, cursos, jornadas. Asimismo, hay una amplia red de restaurantes, bares, empresas y alojamientos micológicos que ayudarán al visitante a descubrir y disfrutar del apasionante reino de los hongos.

Toda la información se encuentra recogida en www.myas.info (Teléfono: 975 30 15 31). Para los que quieran más pistas, en Soria, por ejemplo, la Asociación Micológica de Navaleno (Teléfono: 975 37 40 02) organiza todos los años, en primavera y en otoño, unas jornadas sobre el tema y ofrece recomendaciones de recolección y rutas a los interesados. También en Soria, el centro de la naturaleza Río Izana (Teléfono: 975 31 24 46) ofrece cursos y jornadas especializadas. En los cursos de iniciación uno de sus guías acompaña a los más novatos en todo momento y les enseñan a reconocer las diferentes especies de setas.

 

Los paisajes del Bierzo

 

Pasar dos días perdido por los parajes naturales y arquitectónicos de esta región puede resultar otra elección muy acertada.

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Imagen de la zona de las minas de oro de Las Médulas.

Entre la multitud de rutas recomendables podemos empezar por el impresionante paraje de las Médulas, una obra gigantesca de la ingeniería romana destinada a la extracción de oro. Aunque es posible llegar en coche hasta la explotación, lo ideal es hacer el último tramo a píe. Desde el pueblo de las Médulas, cogeremos una cuesta situada frente a la carretera para llegar a la Cuevona y a la Cueva Encantada, dos bocaminas.

Finalmente, para contemplar el paisaje desde el Mirador de Orellán, tomaremos, antes de llegar a la población de las Médulas, un desvío a la izquierda que nos conduce a Orellán. Desde el pueblo, una pista a la derecha nos lleva hasta el Mirador. Una visita al aula arqueológica de la zona completará esta apasionante excursión. Para el segundo día, podemos dejar la visita al castillo de Ponferrada, cuyos orígenes se remontan al siglo XI. Entre finales del siglo XII y principios del XIII esta edificación pasó a la Orden del Temple por donación del rey Alfonso IX. Más información sobre la zona en: www.turismobierzo.com. Y por último, y no menos importante, recordar que sería un gran error dejar la zona sin probar algunos de sus suculentos platos como el botillo del Bierzo o la empanada berciana.