La llegada de Antonio Machado a Soria en mayo de 1907 al obtener, mediante oposición, la Cátedra de Lengua Francesa, desencadenó la etapa más creativa del poeta sevillano. En tierras castellanas, Machado encontró la inspiración necesaria para su construir su obra poética fundamental.
Si Soria significó su juventud —llegó cuando tenía 32 años y la abandonó cinco años después—, Segovia es sinónimo de madurez. Allí, habitó entre los 44 y los 57, su época más política y en la que escribió gran parte de su teatro y su prosa.
En este 2007 se conmemora el Centenario de la llegada de Antonio Machado a Castilla y León, tan importante para el poeta y para la región, que conserva multitud de lugares, testigos de las andanzas del autor de Campos de Castilla. He aquí un recorrido en imágenes por algunos de esos rincones.
Una ruta por el casco histórico soriano nos da las pautas para comprender la vida y obra de Antonio Machado, a través de sus pasos por los rincones que marcaron su estancia en la “ciudad de los poetas”.
La perfecta conservación de Antonio Machado, en pleno corazón de Segovia, permite al visitante sumirse en un viaje al pasado, un viaje a los años veinte que guarda intacta la esencia de Machado.