Las Posadas Reales gozan de espectaculares entornos, como el de Peñaranda de Duero (Burgos). / AITOR ORDAX
La cada vez mayor demanda de vacaciones alejadas del bullicio de las ciudades, la oferta de alojamientos rurales ha aumentado notablemente en Castilla y León.
El viajero es mucho más exigente y quiere disfrutar al máximo de su tiempo libre. Para satisfacer esas necesidades busca las ventajas del turismo rural con las comodidades y servicios del turismo de escapadas. Todo ello aderezado con propuestas de ocio variadas .
Las Posadas Reales vienen a satisfacer esa demanda con una serie de requisitos de excelencia que pretenden ganarse al cliente por la vista o el gusto.
Todas están situadas en pueblos con valor histórico-monumental o en parajes naturales de gran belleza, y su arquitectura tradicional se integra en su entorno perfectamente.
Estos establecimientos cuidan su decoración hasta el último detalle, ofreciendo a sus huéspedes calidad en las prestaciones, calidez en el trato, contacto directo con la naturaleza y estancia en un alojamiento con especial encanto y carácter.