Turismo Castilla y LeónSemana Santa

 

PASO A PASO

Procesión alrededor de la muralla de Ávila.

Atrás2  3  4  5  6  Adelante

Cuando llega la Cuaresma, Castilla y León se pone a rezar de rodillas sobre su historia. El silencio, la soledad y el olvido caminan por las calles de sus ciudades y pueblos, alrededor de ejemplos únicos de la arquitectura románica y gótica que se extienden por toda la comunidad.
 

Ávila

Bajo el marco incomparable de la ciudad monumental de Ávila, el Miércoles Santo desfila una de las procesiones más importantes de la Semana Santa abulense.

Del convento de Mosen Rubí parte el Cristo de las Batallas, cuya imagen es un pequeño busto del siglo XV que acompañó a los Reyes Católicos en sus campañas bélicas.

El Cristo de los Ajusticiados, o de la Buena Muerte, preside el Vía Crucis de Penitencia del Viernes Santo que tiene un recorrido procesional por el contorno de la ciudad, en paralelo a la muralla.

En la medianoche del Martes Santo la talla de Santa María Magdalena preside la procesión del Miserere. El canto se entona en medio de un profundo silencio a lo largo del recorrido.

En el resto de la provincia destacan las procesiones del Silencio, el Santo Entierro, el Viernes Santo y la Procesión de los Pasos, en Arévalo, así como las de Villarejo, en el valle del Tiétar, Navaluenga y Cardeñosa.


Burgos

La mayoría de las cofradías burgalesas tienen su origen en la Edad Media, generalmente asociadas a los gremios laborales (plateros, zapateros, curtidores, etc.), aunque también provienen de agrupaciones de clérigos, capellanes, mercaderes o nobles.

Sin embargo, con el paso del tiempo, se han incorporado hermandades de carácter penitencial que viven con entusiasmo la pasión de Cristo, desde que la festividad toma cuerpo a principios del siglo XX.

Al anochecer del Viernes de Dolor procesiona La Cruz Desnuda, con un Rosario con antorchas por extramuros de la ciudad. La celebración continúa el Sábado de Pasión con el anuncio y pregón de la Semana Santa, para dar paso el Domingo de Ramos a la procesión de “la borriquilla”.

El Viernes Santo tiene lugar la procesión del Santo Entierro, formada por 18 pasos y que recorre las calles principales de la ciudad de Burgos. Durante la Procesión de Nuestra Señora de la Soledad, ya el Sábado Santo, se concede a un preso la libertad al llegar al Palacio de Justicia.

En el resto de la provincia destacan los cuadros vivientes de la pasión en Lerma (con más de 150 actores), Covarrubias, Villalbilla o el valle de Ubierna.

En Nofuentes se subastan, desde hace un siglo, “los palos”, que otorgan a quienes pujan y ganan el privilegio de portar el pendón de la cofradía, la cruz parroquial y los pasos de San Juan, la Dolorosa y el Cristo con la Cruz a Cuestas.

También merece la pena visitar la Bajada del Ángel en Aranda de Duero, herencia del teatro medieval.


León


La tradición de la Semana Santa leonesa se remonta al siglo XVI y está marcada por el arte y la devoción. Formidables pasos que participan en sus procesiones, con obras de los talleres de Juan de Juni, Gregorio Fernández, Luis Salvador Carmona, Víctor de los Ríos o Francisco Díez de Tudanca.

A lo largo de diez días, desde la salida en la tarde del Viernes de Dolores de la antigua imagen de la Virgen del Mercado, y hasta la suelta de palomas en la mañana del Domingo de Resurrección en la plaza de la catedral, desfilan un total de 16 cofradías y hermandades penitenciales en 30 procesiones.

La ronda y procesión de los Pasos despierta el mayor interés. La medianoche del Jueves Santo, los hermanos de Jesús Nazareno acuden ante las autoridades a anunciar la salida de la procesión durante toda la noche.

En el resto de la provincia hay que señalar la procesión del Santo Entierro del Viernes Santo en Astorga, especialmente el momento del Desenclavamiento de un Cristo articulado de gran valor histórico.

En Ponferrada destaca el Lambrión chupacandiles, un cofrade enlutado que anuncia la procesión por las calles con una campanilla y rodeado de niños. También son dignos de mención los pasos de La Bañeza, Sahagún u Olleros de Sabero.

Palencia

Palencia conserva cuatro de las cofradías penitenciales más antiguas de la vieja Castilla desde el Concilio de Trento. Algunas han pervivido durante varios siglos. Las más antiguas son las cofradías de la Vera Cruz (siglo XIII), la del Santo Sepulcro (siglo XV), Nuestro Padre Jesús Nazareno, Nuestra Madre la virgen de la Amargura (1604) y Nuestra Señora de la Soledad (1657).

Mención especial merecen la procesión de los Pasos y del Santo Entierro que se celebra el Viernes Santo, y la procesión de la Oración del Huerto, que se celebra el Jueves Santo.

Las tradicionales carracas son sustituidas por el original tararú palentino que identifica las paradas y reanudación del desfile a través del toque de trompeta y el coro de niños.

La llamada de Hermanos, que convoca a los cofrades con toques de corneta y golpeando las puertas con varas durante las noches de la Semana de Pasión, tiene gran tradición popular.

En el resto de la provincia destacan las procesiones de Aguilar de Campóo, Herrera de Pisuerga, Carrión de los Condes, Villamuriel de Cerrato, Villarramiel, Dueñas y Astudillo. En algunas de ellas, todavía se mantiene la costumbre de la subasta.

Salamanca

Salamanca destaca por la conservación de sus tradiciones. La celebración de Los Oficios en la capilla de la vieja Universidad, junto a las cenizas de Fray Luis, es una de las costumbres que viene de antiguo. Tiene lugar el Jueves Santo, en un acto litúrgico y académico, que los docentes consideran como claustro extraordinario.

Antaño, Los Oficios se rezaban por la mañana y se obsequiaba a los clausúrales con un desayuno a base de chocolate, bizcochos y azucarillos. Hoy, la costumbre permenece en forma de merienda.

El Desenclavamiento de una figura de Cristo, en el Patio Chico de la catedral, es una sensación que el turista semanasantero no debe perderse porque en Salamanca la Semana Santa gana por la naturaleza del entorno: plaza de la Universidad, Casa de las Conchas, Clerecía, las dos catedrales, San Esteban, el Arrabal y puente romano.

Los visitantes de Salamanca deben obligarse a ver la reproducción de la Sábana Santa de Turín que conservan las Madres Agustinas, a cuyo convento llegó en 1665 por mediación de la reina Margarita de Austria, esposa de Felipe III.

En la provincia, La Alberca, Ciudad Rodrigo, Peñaranda de Bracamonte, Sotoserrano, Fuente Roble de Salvatierra, Alba de Tormes, Serradillo (calvario viviente) y Lumbrales ofrecen una visión muy característica de la Semana Santa.

Segovia

Del conjunto de procesiones segovianas destaca el Vía Crucis Penitencial que se celebra el Miércoles Santo en la huerta de los padres Carmelitas. Entre las tallas procesionales resalta, por su antigüedad, el Cristo de los Gascones que sale el jueves en el Vía Crucis de la parroquia de El Salvador.

La procesión del Santo Entierro del Viernes Santo comienza en el barrio de Zamarramala y se dirige a la iglesia de la Veracruz, en cuyas inmediaciones esperan los Caballeros de la Orden de Malta (propietarios de la histórica iglesia). En el interior del templo románico se celebra el Santo Oficio, para luego regresar Zamarramala.

Estos actos y cortejo reproducen los que en 1134 hacían los caballeros de la Soberana y Militar Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén de Rodas y Malta.

El Jueves y el Viernes Santo son los días de mayor devoción y arraigo. El viernes destaca la Procesión de los Pasos, que sale de la Plaza Mayor para finalizar en la plaza de la Artillería, junto al Acueducto.


La Semana Santa se extiende por toda la provincia. Turégano celebra la procesión de la Carrera. En La Granja, el viernes, los cofrades cargan pesadas cruces, en Pedraza se puede contemplar la Procesión de La Soledad y en Riaza no hay que perderse el rito de El Prendimiento.

Soria

Destaca el Vía Crucis que organiza la cofradía del Ecce Homo, que discurre desde la Concatedral hasta la ermita de San Saturio, patrono de la ciudad, pasando con una larga hilera de luminarias por las orillas del Duero.

También es digna de ver la talla del Santo Cristo de Los Florines, escultura del círculo de Alonso Berruguete o el de Alonso Cano, al que acompañan una Madre Dolorosa y un San Juan. Sale en la procesión organizada por la cofradía de las Siete Palabras del Viernes.

Son muy notables las procesiones de Ágreda (sorprenderá la presencia de los “felipecuartos”) y Ólvega. El viernes se hace una representación viviente en Alcoba de la Torre y escenificaciones en Langa de Duero y Retortillo de Soria; y el Ahorcamiento de Judas en Suellacabras. También en Duruelo de la Sierra, Arcos de Jalón y Villar del Río.


Valladolid

La Semana Santa de Valladolid tiene también, con profunda raíz cortesana y cultural, dos tiempos: la Semana Santa que arranca en el siglo XV y la reorganización de 1920 a cargo del arzobispo Gandásegui y los escritores Cossío y Agapito y Revilla.

Entonces aparecieron en los sótanos del entonces Museo Provincial de Bellas Artes (Palacio de Santa Cruz), desperdigados, muchos de los sayones que componían el historiado de los viejos pasos. Los cristos y las vírgenes estaban en los templos y tuvieron mejor conservación y trato, por ser imágenes de culto.

Aquella histórica Semana Santa de los años veinte fue la consecuencia de una catástrofe que en lo artístico aún perdura. Reunir de nuevo las piezas de aquella especie de puzzle a lo divino fue una aventura apasionante en la que todavía están los investigadores del arte imaginero.

El gran día en Valladolid es el Viernes Santo. Se celebra por la mañana en la Plaza Mayor el Sermón de las Siete Palabras, que previamente se anuncia con un poético pregón por diferentes puntos de la ciudad, por un grupo de cofrades a caballo.

Por la tarde se efectúa un recorrido que coincide con el contorno de la ciudad antigua, en la que participan miles de cofrades y se sacan los pasos más significativos de la pasión.

En el resto de la provincia destaca el original Descendimiento de Villavicencio de los Caballeros, en el que se desclava un Cristo articulado en la iglesia de Santa María. En Peñafiel, el Domingo de Resurrección se realiza desde hace más de doscientos años, la Bajada del Ángel.

Destacamos

Castilla y León

LA CEREMONIA DEL NAZARENO

El cofrade Fernando Primo explica cómo se prepara para la procesión

Nuevo Canal: Castilla y León, un mundo por descubrir