Nos subimos al barco Antonio de Ulloa para recorrer un tramo navegable del Canal de Castilla. (VIDEO: Á. RODRÍGUEZ / A. ORDAX / TURISVALL)
Un río de factura humana construido entre los siglos XVIII y XIX para transportar grano y mercancías se ha convertido en una de las principales rutas fluviales de Castilla y León. A lo largo de los 207 kilómetros de sus tres ramales, cuenta con varios tramos navegables y con un largo sendero para recorrer la Tierra de Campos junto al agua, la naturaleza y las ciudades monumentales.
Por Aitor Ordax
El Canal de Castilla comenzó a construirse en en 1753 a partir de un sueño: unir por barco los campos de cereales castellanos del sur de la región con la costa cantábrica. El proyecto, ideado por Antonio de Ulloa durante el reinado de Fernando VI, finalmente sólo unió la localidad palentina de Alar del Rey con la vallisoletana de Medina de Rioseco –de donde parte hoy el barco que lleva el nombre ingeniero-.
Las obras terminaron en 1849 pero la llegada del ferrocarril, propició que en 1959 el canal dejase de utilizarse como vía de transporte de mercancías. Durante ese siglo, los barcos recorrían todo el trayecto, basado en un ingenioso sistema de presas y esclusas para salvar los desniveles –desde Medina de Rioseco hacia Tamariz de Campos es imprescindible visitar la séptima esclusa-, arrastrados por mulas o bueyes que circulaban por lo que hoy es un largo sendero entre árboles.
El camino para transportar el excedente de cereal no era fácil, ya que las bestias debían ser continuamente atadas y desatadas de la barcaza, para facilitar el paso al encontrarse un puente en medio. La navegación sólo se permitía de sol a sol y la estrechez de algunos segmentos originaba conflictos sobre quién pasaba primero cuando se encontraban dos barcos.
Además de las esclusas, a lo largo de los tres ramales –del Norte (de Alar del Rey a Ribas de Campos), del Sur (de El Serrón a Valladolid) y de Campos (de Ribas a Medina de Rioseco)-, el camino del Canal recorre acueductos, puentes, presas, almacenes y dársenas para las operaciones de carga y descarga.
El barco
La dársena principal se ubica precisamente en Medina de Rioseco, donde todavía puede visitarse la antigua fábrica de harina y de donde sale el barco Antonio de Ulloa, que nos llevará por el cauce del Canal de Castilla y nos permitirá disfrutar de las magníficas vistas de su ribera.
La embarcación es eléctrica para mejorar la convivencia entre la actividad turística y la naturaleza, tiene una capacidad de 52 plazas y está acondicionada para los meses de verano e invierno.
Barco del Canal de Castilla Antonio de Ulloa. Dársena de Medina de Rioseco (Valladolid). Viajes de 1 hora (adultos 3 euros, niños 2) y de 2 horas y media hasta la séptima esclusa (adultos 5 euros y niños 3). Adaptado para minusválidos. Es preferible reservar. Contacto: 983 70 19 23 / www.medinaderioseco.com