Turismo Castilla y LeónTurismo fluvial

 

EL DUERO

El Duero a su paso por Soria.

Atrás2  3  4  5  6  7  Adelante

No es una exageración referirse a este río, el tercero más largo de la península, como la columna vertebral de Castilla y León. Su discurrir por cinco provincias atraviesa la región de este a oeste, moldea su historia, sus ciudades y parajes naturales y condiciona su tradición y su gastronomía.

Por Aitor Ordax

 

Desde los Picos de Urbión (Soria) hasta la frontera salmantina con Portugal transcurren dos tercios (572 kilómetros) de la extensión total del río Duero —897 kilómetros hasta su desembocadura en la ciudad lusa de Oporto—. Ese tramo, a lo largo de las provincias de Soria, Burgos, Valladolid, Zamora y Salamanca, se ha convertido en uno de los ejes culturales más importantes del sur de Europa.

Una bisectriz casi perfecta que secciona la Comunidad y reparte a ambas orillas una extensa oferta turística de naturaleza, arte y gastronomía. Se estima que sus márgenes contienen cerca del 35% del patrimonio histórico artístico de la región. Más de un centenar de puentes medievales y romanos, edificaciones religiosas, castillos y museos a su paso por unos 60 municipios.

Enclaves monumentales

Entre todas esas ciudades destacan un puñado de enclaves monumentales que recuerdan la importancia del río a lo largo de la historia: Duruelos de la Sierra, la primera población, en plena naturaleza, que encuentra el gran río; Soria, la ciudad de los poetas, que acogió a Machado; Aranda de Duero, lugar de culto a la gastronomía castellana; Peñafiel, cuna del vino Ribera de Duero; Tordesillas, la ciudad del reparto del Nuevo Mundo; Toro, la fértil vega celtíbera; y Zamora, la capital del románico.

Pero el recorrido del Duero también permite al viajero atravesar espacios naturales creados por la acción natural de su curso y convertidos en reservas de flora y fauna de gran importancia. Los Picos de Urbión sorianos, en plena Cordillera Ibérica, que protegen su nacimiento, y especialmente, los Arribes del Duero, el parque natural zamorano y salmantino donde el río se despide de Castilla y León y se recrea entre cañones, delineando la frontera hispano-lusa.

Tierra de viñedos

Al mismo tiempo, el Duero riega los viñedos de las numerosas comarcas vitivinícolas castellanas. Tres denominaciones de origen beben de la vega del Duero: Arribes del Duero (Zamora y Salamanca), con la viña asomada a las terrazas escalonadas del río en la comarca vitivinícola emergente de la frontera; Ribera de Duero (Soria, Burgos, Segovia y Valladolid), tierra de bodegas con personalidad y prestigio de sobra; Toro (Zamora y Valladolid), capital de los tintos de la Tierra del Vino.

Además el gran río es el marco idóneo para las actividades del turismo acuático con cruceros por el río (como el de Europarques hispano-lusos de Miranda do Douro) y práctica de deportes en los numerosos embalses construidos a lo largo de su cauce.

Destacamos

Sube al barco Antonio de Ulloa

CÓMO SE HIZO

Recorrimos el Canal de Castilla a bordo del Antonio de Ulloa de Medina de Rioseco (Valladolid)

Nuevo Canal: Castilla y León, un mundo por descubrir