Si está a punto de celebrar un festejo, boda o bautizo, cuidado: la Sociedad General de Autores podría colarse entre sus invitados. Una vez dentro actúan como detectives: graban la música y el baile y utilizan el vídeo para demostrar que se ponen canciones protegidas sin pagar. Es lo que ocurrió en una boda en Sevilla. Los dueños del salón fueron obligados a pagar 40.000 euros de canon musical. Pero ahora la SGAE tendrá que pagar a los novios más de 60.000 euros por vulnerar su intimidad.
AGENCIA ATLAS - deportes - 11 de Febrero de 2012




10 votos
Página 1 de 5
AGENCIA ATLAS - deportes




10 votos
AGENCIA ATLAS - deportes




10 votos
WINSTON MANRIQUE / ROGELIO NAVARRO - cultura




2 votos
Contacto:
© EDICIONES EL PAÍS, S.L. - Miguel Yuste 40 - 28037 Madrid (España)